La visión de Soetsu Yanagi, relectura de La belleza del objeto cotidiano.

Dice el autor en un texto de 1933: «nuestros utensilios y herramientas cotidianas se han vuelto muy feos. Pasamos nuestros días, de la mañana a la noche, completamente rodeados de esos objetos carentes de belleza, ya se trate de las prendas que vestimos, los cubiertos con que comemos o los muebles que usamos. Sin que podamos advertirlo, estos elementos carentes de atractivo han ejercido un enorme impacto en nuestra sensibilidad hacia la belleza.»

Como ceramista, he dedicado muchos años a crear objetos cotidianos como cuencos o platos y mi afán ha sido siempre encontrar la belleza. Por eso, al releer las palabras de Yanagi sonrío, pero con una medio sonrisa que casi es más evidencia de tristeza que de otra cosa. Si esto lo escribía en 1933, ¿qué pensaría ahora?

Soetzu Yanagi advertía en el ensayo titulado ¿Qué es la artesanía popular?, incluido en el libro La belleza del objeto cotidiano, los peligros de la mecanización y la industrialización, que provocarían rápidamente la desconexión con la tradición, la calidad, la honestidad y la estética de los objetos cotidianos japoneses.

Han pasado casi cien años desde que, indignado por las consecuencias que la apertura que la época Meiji (1868-1912) estaba desencadenando en su querida artesanía popular, escribiera dicho ensayo. La apertura básicamente significó occidentalización. Japón tenía una sociedad tradicional que por esas fechas codiciaba las mieles de la producción en masa, el comercio y la industria. Estos nuevos valores procedentes de Europa afectaron a la percepción de las tradiciones artesanales como desfasadas y obsoletas.

Sin embargo, la sensibilidad de este autor le permitió apreciar el valor de lo hecho a mano, del conocimiento del artesano y creó la denominación mingei para denominar los objetos cotidianos que todos usamos a diario y que acompañan silenciosa e humildemente nuestras vidas. Gracias a su visión y pasión por lo artesanal se desarrolló un movimiento cultural de recuperación de estos objetos y hoy existe el Museo de las Artesanías Populares de Japón (Nihon Mingeikan, Tokio).

LA BELLEZA COTIDIANA EN TRES FRASES INSPIRADORAS

La belleza cotidiana en mi camino como artista

Lo que me rodea me influye

Mi interés en enfoque de Yanagi parte de un hartazgo de lo artístico como valor en sí mismo y una búsqueda de esa belleza cotidiana sencilla y valiosa, muda pero perenne.

Casi me atrevería a decir que necesito la belleza. Necesito rodearme de objetos que, como decía Alain de Botton en La arquitectura de la felicidad, me muestren cómo quiero ser. Al igual que Yanagi, De Botton opina que lo que nos rodea ejerce un poderoso influjo en nuestro estado de ánimo. Cómo nos percibimos puede variar según dónde nos encontremos y de qué estemos rodeados. La belleza, los espacios cuidados, la honestidad de las cosas que nos sirven, todo eso nos envuelve.

Austeridad y estilo

No consigo tener pocas cosas, es una utopía ansiada para mí; pero sí he logrado que las que tengo no sean feas. Como en una vajilla que hice hace tiempo y a la que voy añadiendo piezas según necesito. En mi casa siempre hay flores, plantas y gatos (el culmen de la belleza animal para mi entendimiento). Ahora también ha llegado una perrita, que confirma que lo vivo es fundamental para la belleza y para la felicidad. Mis muebles tienen algo, alguna historia, alguna cicatriz, una linea sencilla.

Un ritmo lento de creación

Lo que sí consigo es producir pocas piezas. En los inicios todo era nuevo, pero ya hace mucho que pasó el momento de hacer por hacer. Ahora, cuando me meto en el taller con una idea en mente y una sensación en el cuerpo, sale lo justo. Huyo de producciones grandes, encargos que modifiquen mi estilo o series abultadas. Una vez una alumna me dijo que creía que los objetos deben justificar su existencia y eso me gustó. Que sean bellos, que cumplan su función, que no sean excesivos y que acompañen en la vida. Cada objeto que creo está pensado para eso, para acompañar y aportar bienestar. Creo firmemente que no hacen falta tantas cosas sino tiempo para disfrutar de las elegidas con amor.

¿Cómo nos relacionamos con los objetos?

Siguiendo con el texto de Yanagi, encuentro un párrafo que me detiene y reflexiono:

«En el pasado, los objetos cotidianos eran tratados con cuidado, con una actitud muy cercana al respeto. Y, si bien es cierto que dicha actitud podía deberse en parte a la carencia de bienes padecida en tiempos aún más remotos, creo que derivaba principalmente de la calidad y la honestidad que acompañaban su factura y del hecho de que, cuanto más se usa un objeto, más aflora su belleza.»

Aquí señalo dos ideas fundamentales que me tocan de lleno: RESPETO Y VÍNCULO. La sociedad actual parece desprecia a ambos, instaurando el usar y tirar. Ha sustituido respeto por deseo y vínculo por consumo. Y para que esa voracidad de novedad y de fácil acceso no pare, se abaratan costes reduciendo la calidad de los materiales, produciendo en masa y demás procedimientos sobradamente conocidos. El resultado son objetos que me producen tristeza. Me llenan de vacío.

A modo de conclusión

Lo hecho a mano con intención y conciencia no está pensado para ser desechado, sino para durar muchos años, para servir en la casa en el día a día, para hacer la vida cotidiana más bella y más amable. Se ha elegido el material, se ha pensado la forma, se ha cuidado el proceso, todo, para crear una belleza sencilla y duradera que disfrutar a diario. Eso es para mí el verdadero lujo.

Cuando los artesanos y artistas ofrecemos nuestro trabajo, anhelamos que sea querido, cuidado. Yo quiero para mis piezas un hogar en el que las personas convivan ellas sintiendo cariño, que las usen y las contemplen, que estén felices de tenerlas.

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad